Hacia la búsqueda de herramientas que brinden soluciones de gestión, las empresas en el mundo han puesto en marcha un sin número de acciones que le permitan, a sus Gerentes y Directores, alcanzar sus objetivos.

Los mecanismos  y metodologías creadas, generan un impacto inmediato, pero pocas veces de prolongado alcance en el tiempo.  La pregunta que nos deberíamos hacer ¿Qué hace, que el  modelo clásico de enseñanza, profesor – alumno, que ya no cumple con los estandares requeridos para los tiempos que corren, siga siendo utilizado?

El error yace en considerar que» todos aprendemos en el mismo tiempo y de la misma forma». Nada más alejano de la realidad.

Partiendo de esta falacia, las organizaciones comenten  errores al no considerar profundamente esta afirmación. Producto de este razonamiento  llevan adelante algunas acciones tales como:

  • Adquisición de productos genéricos en el mercado.
  • No incorporar en la toma de decisiones a los participantes involucrados.
  • Concluir que todas las personas necesitan lo mismo.
  • Hacer algo, por el simple hecho de no hacer nada.
  • Cumplir con un presupuesto establecido.

Frente a esta realidad que se repite, ¿Cómo el Coaching Ejecutivo toma importancia en este entramado? Partiendo de dos conceptos, la respuesta en sencilla y directa :

  • El primer concepto entiende que cada persona tiene un estilo de aprendizaje, esto define cómo adquiere los conocimientos y que tiempo requiere para hacerlo.  Identificando este estilo, construimos las bases para su crecimiento.
  • El segundo concepto  esta vinculado a la forma en como cada persona, percibe el mundo. Esta percepción nos lleva a responder de acuerdo a nuestros modelos mentales.  El cómo, alcanzo los objetivos personales y profesionales, esta determinado por nuestras conversaciones internas. Éstas conversaciones construiran escenarios posible o determinaran nuestra paralisis.

Si incorporamos los contextos cambiantes definidos hoy bajo los coneptos  VUCA o BANI  al momento de tomamos decisiones,  puede llevarnos a experimentar un momento angustiante,  impactando en nuestra autoestima en forma negativa.

El Coaching Ejecutivo, combina dos herramientas poderosas, la experiencia profesional que permite  entender las necesidades de las organización por ser sustentable y sostenidas en el tiempo,  y los juegos que nuestra mente  y nuestras emociones que nos desafían  a la hora de tomar decisiones.

Por lo tanto el enfoque que nos propone el Coaching Ejecutivo nos permite «andar y desandar  los intrincados caminos de la mente, haciendo visible lo invisible, para hacer posible lo imposible».